
al contrario de las hadas Madrinas,
han perdido su fe en el Hombre
y aseguran que la única manera
de que la Tierra vuelva a ser un Edén
es eliminándolo de la faz de la Tierra.
Altaneras, coléricas y vengativas
son quienes más daño hacen
a la reputación de las hadas.
Suelen castigar a quienes se le acercan,
maldicen a los niños
o los cambian por elementales disfrazados.
Hacen tratos con brujas y hechiceros
pero siempre encuentran una manera
de matar a sus aliados.
El ejemplo más conocido es Malicia,
el hada de la Bella Durmiente.






